“Extremadura pura y profunda”

Fotocrónicas (231)

Al Norte de Cáceres, en la comarca de la Vera, plácidamente asentada en el fresco y exuberante regazo de la sierra de Tormantos, se esconde una antigua población de nombre Garganta la Olla. Su amplio caserío está atravesado por el poderoso barranco de Garganta Mayor, cuyas aguas han labrado unas soberbias pozas para solaz veraniego de sus vecinos y visitantes.

Pero el andariego, que llega aquí fuera de temporada, lo que viene buscando más bien es su rico patrimonio arquitectónico, que se hace piedra, o ladrillo, o madera o adobe en un abanico notable de obras de toda índole. Iglesia de San Lorenzo, Casa de la Inquisición, Casa de Muñecas, Casa de Postas, Plaza Mayor, Hospital de Pobres y Mendigos, Casas Gemelas, Casa de Mozas de Fortuna, Puente de Cuacos… Solamente por hacer honor a este elenco de nombres tan poéticos, merece la pena darse un garbeo y acercarse a contemplarlos.   

Y, aún más, lo que quiere de forma vehemente el andariego es perderse por sus vetustos rincones y dar con estampas tan llenas de viejo encanto como la que ilustra la Fotocrónica de hoy. 

            Texto y fotografía: Jesús M Escarza Somovilla