Fotocrónicas (214)
La Manchuela es una comarca que ocupa tierras pertenecientes a tres provincias: Albacete, Cuenca y Valencia. Se trata de una zona abrupta y de transición entre las Serranías de Cuenca y las planicies de La Mancha. El Júcar, el río que vertebra este territorio, nace en los Montes Universales y en su discurrir hacia el Mediterráneo alivia un tanto las tierras secas de la comarca y bendice con generosidad las huertas feraces que se refugian en las riberas.
Igualmente, el Júcar ha sido el gran modelador de estos espartanos suelos sedimentarios hasta crear unas hoces, promontorios y barrancos de enorme belleza y espectacularidad. En ocasiones, para avanzar, se retuerce creando curvas y meandros sumamente estéticos. Ante semejante escenario, el andariego no puede sino hacer un alto en su camino y admirar embelesado el prodigio.
Estamos en Jorquera, al Noreste de la provincia de Albacete. La visión del pueblo y de su entorno es verdaderamente deliciosa. Bajo el todavía amable sol de la mañana, su caserío enriscado se despereza un día más rodeado por el abrazo verde del Júcar, defendido por un peñasco soberbio que el río labró durante millones de años. Un regalo impagable que culturas precedentes supieron valorar y aprovechar y que vecinos y foráneos podemos disfrutar hoy en día.
Texto y fotografía: Jesús MªEscarza Somovilla
