Fotocrónicas (235)
Palencia es una provincia a todas luces singular, tan rabiosamente atractiva como celosamente discreta con sus encantos, sean éstos creación humana o bien obra de la Naturaleza. No hay más que darse una vuelta por el Norte de Palencia, pongo por caso, para comprender esta declaración de principios.
De las cuatro comarcas en que se divide la provincia (Montaña, Páramos-Valles, Tierra de Campos y Cerrato) solo la primera de ellas es verdaderamente montañosa. Pero sobra y basta. La categoría y belleza de esa comarca corta el aliento. Montañas, valles, ríos, lagunas, embalses, bosques, praderíos… ofrecen un atractivo irresistible tanto para los lugareños como para los foráneos.
La imagen de hoy está tomada desde el embalse de Requejada, al norte de Cervera de Pisuerga, dentro del Parque Natural Fuentes Carrionas y Fuente Cobre. Los ríos mayores de la Montaña Palentina son el Carrión y el Pisuerga, que nace muy cerca de aquí. Cercana también está la línea «fronteriza» con la Comunidad Cántabra. Y en ese límite, un repertorio de cumbres por encima de los dos mil metros como Peña Labra, Tres Mares, Valdecebollas, Sestil, Cornón, Iján, Horcada, Cordel o Cuchillón dan usía a este territorio fascinante.
Texto y fotografía: Jesús M Escarza Somovilla
