Fotocrónicas (242)
A finales del siglo XIX, Ludovic Gaurier (insigne pirineísta, espeleólogo y glaciólogo francés) descubrió este hermoso lago en los Pirineos Atlánticos (Valle de Ossau) escondido entre altas montañas como el Palas (2.974 m.), Lurien (2.826 m.), Artouste (2.816 m.) y Arrious (2.495 m.).
Pocos lustros después, para la construcción de una presa hidroeléctrica que aprovechara sus aguas, fue preciso crear una línea férrea entre Sagette y el embalse. A partir de los años 30 del siglo XX, dicha línea compatibilizó su cometido inicial con una finalidad turística. Nació así el Petit train D´Artouste.
Hoy en día, este pequeño tren, chico y encantador como un juguete, circula a una cota cercana a 2.000 metros de altitud durante 10 km. ofreciendo un espectáculo fascinante. Se trata del ferrocarril de vía estrecha más alto del mundo. La línea termina a los pies del embalse de Artouste. Y desde ahí, un breve sendero permite alcanzar la orilla del lago.
Cada lago, como cada río o como cada mar, tiene su ropaje y su mística. Y aquí sucede igual. El entorno de montañas sobrecoge, pero es el agua la que trasmite una belleza casi sagrada con sus azules y verdes tan profundos.
Texto y fotografía: Jesús M Escarza Somovilla
